El diseño de conductos de aire depende en gran medida de la tecnología neumática y la construcción mecánica. El cilindro neumático hace que el eje de aire oscile a través de aire comprimido y el mecanismo oscilante conectado lo hace moverse dentro de un cierto rango. Durante el proceso de laminación, el sistema de control puede ajustar la presión del aire y el ángulo de giro para lograr una carga y descarga precisa de materiales.